martes, 8 de septiembre de 2009

Los sentidos se eclipsaban entre las telarañas frondosas
de textura pegajosa y adherente al mismo tiempo
impidiendo ver con claridad el otro lado de la habitación.
La atmósfera se contagiaba de un aura indescriptible,
deconocido y silencioso de dos vientos.
Entretanto te veía en pequeños cuadraditos, cada uno de un color
y tus pupilas salpicando palabras suaves y ásperas
palabras sin sonido, miradas de belleza y deseo ensordecedor.
Ladera de cuerpos, curvas montañososas, especies en extinción...
Sentimientos resurgidos aterrados en el parque de atracciones
mezclándose con la vida de los otros.

1 comentario:

bittersweet dijo...

Cuánto tiempo sin leer tu poesía misteriosa. Porque tú no necesitas rimas para hacer poesía, sólo la belleza que transmiten tus palabras.
No dejes nunca el blog, es hermoso.
Tu mundo literario es como el reflejo de un universo idílico en un lago (puede que sea una cursilería pero es lo que me sugiere)
Yo sólo escribo con sangre y vómito, por eso me gusta leerte a ti, porque es bonito sin necesidad de ser escatológico.
Un beso, twin