lunes, 6 de agosto de 2007
Ya no pienso en lo que será en ese hueco fantasmal porque eso es lo que es: un espejismo que se desvanece entre el espacio. Algo desenfocado y desfigurado que no llego a vislumbrar. Ahora entiendo porqué adopté de pronto la figura de Banshee, la famosa fantasma irlandesa. En cierto modo, me convertí en un ser extraño, que seguía deambulando en busca de esa sombra. Pero no era consciente de que era un mundo paralelo, donde todo era irreal e intocable. Ahora voy recobrando la masa corporal que había perdido y vuelvo a pisar tierra. Vuelvo a ver con claridad. Y pienso en lo que será bajo las nubes irlandesas. Pienso en el agua que cae. Todo el agua que he visto caer estos últimos días me ha hecho reflexionar. Una vez alguien me dijo que el agua era lo más importante en su vida, que jamás podría vivir lejos del mar, que necesitaba su dosis diaria sino se hundiría. El agua es vida. El agua del mar, el agua de la lluvia, el agua que bebemos, el agua que compone nuestro cuerpo. El problema viene cuando cae demasiada agua y la tierra se convierte en barro. Entonces significa que estás en el Castle Palooza Festival!!!
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