jueves, 5 de junio de 2008

No sé cuántos abrazos de cristal
entran en una botella
pero yo sigo bebiendo vino.

Vinoteca de sentidos
enciende la luz mientras sostienes la copa
apaga la luz después y no mires al suelo.

Saborea ahora los colores
amargos, rojos, rosados, blancos
observa la textura del papel
pero no arrugues el libro
guárdalo en la estantería.

3 comentarios:

Anita dijo...

Me ha gustado eso de los abrazos de cristal, esos que da la gente que no tiene sangre

Anónimo dijo...

Espero q no sea Working Dog, q al final estaba malo... los vinos en Irlanda son harina de otro costal (y otros precios)
Me siguen gustando tus posts poéticos.
Besazos

julia

Banshee dijo...

jajaja un vino con un perro en la etiqueta no podia estar bueno...pero q gracioso fue ese dia con nuestra fiesta para 2 en el salon de nuestra agnorada Windmill!hasta los vecinos querian venir!
un abrazo, espero q estes mejor