De pronto una canción despierta los sentidos, te estremeces y sin darte cuenta lloras de emoción. Recuerdo una conversación con mi hermana Susana hace muchos años. Me preguntaba cuál de los 5 sentidos preferiría conservar si tuviera que elegir sólo 1. Yo dudaba... la vista tal vez. Ella me contestó sin dudarlo un instante: yo me quedaría con el oído. Ahora si me lo volvieran a preguntar tengo claro cuál sería mi respuesta porque para mi no hay otro sentido que sea capaz de ayudarte a alcanzar ese placer que surge de escuchar una buena canción. En cierto modo, te transporta a otra dimensión, pierdes la noción del tiempo y del espacio. Te recreas en un mundo paralelo donde puedes flotar e imaginar. La verdad es que es difícil elegir un sentido porque tampoco podría imaginar la vida sin el tacto y el despertar de una caricia. ¿Y la vista? cuando contemplas una bella fotografía. ¿Y el gusto? cuando saboreas tu plato favorito. En fin, no voy a seguir dando vueltas a un tema tan complicado, podría pasarme horas buscando los pros y contras, pero de momento tengo la suerte de contar con los 5 sentidos. Tal vez me falte el sexto sentido.
Os dejo con esta canción de Sigur Ròs: Hoppipolla, que me ha hecho reflexionar sobre todo esto y que me hace disfrutar otra vez de las pequeñas cosas de la vida como escuchar una bonita canción. Cerrad los ojos y disfrutad del sentido del oído. Emocionante.
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2 comentarios:
luxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
no me acordaba de esa conversación¡ que gracia¡
en nada nos vemos
mil besitos te quiero
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