Otro día más,
miraba al techo fijamente,
un día igual que ayer,
un día más entre tantos días sin ti.
Aprendí a borrar el dolor desde fuera
y no mirar adentro,
sin embargo unos días dolían más que otros,
mis huesos se quejaban silenciosos
mis caderas se torcían
y mis pies se tropezaban.
Perdía el equilibrio desde el suelo
para caer en las ramas de aquel árbol
donde por fín sentía el calor del sol
y vivía la vida como en un cuento.
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3 comentarios:
Chiqui,¡Que bello poema! aunque un poco triste no?
Me alegro mucho que vuelvas a tu blog.
MUUUUUUCHOSSSSS BESITOS
Gracias mami! supongo q escribir me sirve como terapia cuando estoy triste, eso es todo. Muchooos más besitos para ti
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