Entonces su twin se marcho. Decidio que debia seguir con su vida en la tierra de la que procedia y aparcar Eire, al menos de momento. Debia poner distancia, tierra y mar de por medio, si queria volver a amar el lugar al que sabia que tarde o temprano volveria. Porque como su twin muchas veces decia: su amor por Irlanda era un tanto amor-odio, tan pasional, intenso y al mismo tiempo doloroso como el de las tragedias clasicas.
Siempre habian oido que los twins suelen tener sensaciones parecidas. Nunca penso que lo que sentia por Eire llegara jamas a ser tan intenso como le sucedia a su twin, pero es cierto que vivieron episodios y experimentaron sentimientos muy parecidos mientras compartieron techo entre botellas de vino empapadas de lagrimas y sonrisas.
Tambien habian oido infinidad de veces que a los twins no se les debe separar porque se necesitan el uno al otro. Hasta entonces no habia sufrido algo parecido, pero cuando su twin abandono el pais, ella pudo sentir como si en cierta manera la mitad de su ser tambien se hubiera esfumado. Y paso de saber donde se encontraba su twin en cada momento a no saber absolutamente nada, sin embargo si sabia una cosa y es que se alegraba de que hubieran sido twins y que lo seguirian siendo a pesar de la distancia.
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1 comentario:
Twin!!!!!!!! ja,ja,ja... el nombre que nos puso Ales!
Jo, no sabes que buen recuerdo tengo hasta de las etapas más chungas.
Desde que no estoy en Dublín, apenas miro el ordenador, pero hoy me ha dado por cotillear tu blog... Disfruta mucho lo que te queda Luci, luego echarás de menos nuestra primera etapa, de las botellas de vino, sonrisas y lágrimas y tu último tramo, de inglés intensivo y amigos nuevos.
Yo tb me alegro mucho de que hayamos compartido tantas cosas y de que en unos meses podamos emborracharnos por Madrid, recordando los buenos momentos allí vividos y que me cuentes las historias que yo no he visto, que serán muchas.
muasssssssss
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